domingo, 16 de enero de 2011

Anoche Soñé

Anoche soñé que podía decirte todo lo que había dejado de decir. Me levante con la extraña pero satisfactoria sensación de que realmente había hablado contigo. Todo acabo hace mucho y realmente no era ni es trascendente hablar de lo que paso. Pero esa espinita que quedo, eso que me molesto, que no me gusto, te lo pude decir anoche al encontrarme contigo en mis sueños. Siento que era lo necesario para ponerle el punto final y definitivo a una etapa absolutamente feliz, que ya se acabo.

lunes, 10 de enero de 2011

lunes, 3 de enero de 2011

De cómo las cosas cambian en un día –o de un año para otro.


Estaba estancada ahí, no había podido moverme aunque miles de veces quise- y otras no. Estaba en un “solo sé que nada sé” que  era cómodo. No decidía, pasaban cosas que ni quitaban ni ponían.
Tenía miedo de empezar el año en esa tónica, pero parecía que todo me llevaba hacía allá. Estaba resignada a que no podía olvidarlo, pero tampoco conquistarlo. Solo se pintaba un cielo nublado y confuso para iniciar el año.
Pero las cosas pueden cambiar en una noche, o mejor dicho pueden cambiar de un año para otro. No ha pasado nada y no sé si pase, pero algo cambio, la veleta se mueve hacía otro lado,  los vientos empiezan a cambiar y el cielo se despeja.
Sentí, volví  sentir. De nuevo esas mariposas volvieron a aletear sus alas y eso indica que este año empieza a cumplir los deseos que le mande a las estrellas.
Sisga 1-1-11

Solsticio de Invierno

Aunque no soy una experta en términos de  energías y alineaciones, de hecho conozco poco sobre esta temática, sí creo que hay días en los que las cosas fluyen de maneras positiva o negativa y que esto tiene que ver con ciertas conexiones que nosotros tenemos con lo que nos rodea; la tierra y el espacio tiene un papel importante en nuestras vidas. Es de mi preferencia el asunto espacial y la conexión que hay con la noche, la luna y los millones de estrellas que crean figuras en el cielo.
Probablemente no sean más que sugestiones mías que de tanto contar  ya me creo, pero hoy es de esos días en los que siento que hay una energía que me rodea, una energía de colores vivos, que trajo muy buenas cosas y que me señala las muchas otras cosas buenas que vienen.
Para complementar el cuadro y hacer mi día más interesante, hoy es el solsticio de invierno,  la noche más larga del año, el momento  en el que el sol está más lejos de nosotros. Tradicionalmente esta fecha ha significado para muchas culturas un momento de re-inicio y de ahí me cojo para re-pensar mi día.
Tenía la idea de cerrar un ciclo, de poner mi cabeza en orden y darme la oportunidad de finalizar eso que tanto he querido acabar pero no he podido. Quería ordenar para así sacar aquellas cosas que aunque  uno quiere mucho sabe que ya no deben estar ahí. Soy muy buena para planear en mi mente los pasos que debo seguir para lograr lo que quiero y hoy tenía muy claro cómo debía hacer las cosas.  Pero como nada sale como uno ha pensado, los debías se quedaron en eso.
Y en este punto vuelvo al tema del solsticio de invierno y la alineación planetaria que me esta rodeando. Hoy  me sorprendió y de repente me di cuenta que “esta situación” está más allá de mi control, que seguirá siendo tan incomprensible como lo ha sido, que todavía no ha llegado a su final, porque entre otras yo no quiero cerrarlo y que sí creo en la simbología del día, más bien es un re-inicio. De pronto no a lo que yo quiero, pero si a lo que está destinado a ser.
Y sólo me queda una pregunta dentro de mi racionalidad (esa que a veces me hace no creer del todo en lo que esta destinado) ¿Hay algo que yo pueda hacer para facilitarle el camino a La Moira, o por lo menos para ayudarla? ¿O será que preferiblemente debo dejar de planear en mi mente y solo dejarlo ser? (cómo me cuesta hacerlo ¡y es tan fácil de escribirlo!)
by Glennie Kindred.

martes, 14 de diciembre de 2010

CHRISTMAS


CHRISTMAS, originally uploaded by Katiupska.

domingo, 12 de diciembre de 2010

¿Si los enamorados vivieran en la luna?

Si los enamorados vivieran en la luna
en noches de tierra llena
- cogidos de la mano-
contemplarían el océano azul de nuestro planeta
y lo verían lleno de estrellas de mar.


Jairo Anibal Niño.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sólo quedan preguntas


Lo que parecía eterno pero había sido realmente efímero terminaba. Eran punzadas en el estomago que me decían que las cosas no andaban bien, que el rumbo en el que estaba iba a cambiar drásticamente. Y cómo  si fuera adivina, los sueños y las sensaciones me anticiparon un fin que nunca entendí, pero hoy un año después entiendo que tampoco comprendí su comienzo.
Me sentí segura en terreno pantanoso, sin certezas y muchas ilusiones dí mi corazón, no me di cuenta que ya no era solo mío hasta ese día en el que algo dentro de mi gritaba que ya estaba perdida.  Y estaba perdida porque no funciono, probablemente nunca estuvo destinado a funcionar, debía ser tan pasajero e intenso como fue.
Hoy siento que todavía no recupero del todo mi corazón, hay partes que están divagando por ahí. Me he propuesto concientemente dejar pasar lo que paso, volver a mi, seguir: no he podido.
Al principio me ate a la idea de que iba a volver, era un momento de transición pero si estábamos destinados iba a regresar. Tras el paso de los meses no volvió.  Tenía que dejarlo ir, pero sobretodo dejarme ir, así que después de varios intentos decidí que ya no más. No quería saber de él y trate de llenarme de rencores para así poderme convencer que de  verdad no me convenía que yo ya no quería estar con él.
Duro poco, no soy rencorosa  entonces preferí decirme y decirle al mundo que ya la cosa había pasado, que no había durado nada, que era una buena persona, chévere de conocer y que hasta podríamos ser amigos. Estaba convencida que si yo me repetía esa historia podría creérmela.
 Todavía queda un poco de ésta hoy,  y me repito cada vez que  me pongo a pensar en él, que  ya no siento nada y que tras un tiempo ya las cosas se superaron. Solo yo se que estoy buscando auto-convencerme, que me miento a mi misma para poder encontrarme otra vez conmigo y desatar ese nudo que siento.  
Pero es que no entiendo qué me pasa, ¿qué hechizo, casi maléfico cayó sobre mi? No quiero sentir más, si pudiera me cortaría ese pedazo de año, para que no hubiera existido, para que ahora pudiera sentir. Sólo quedan preguntas ¿cómo salgo de este hueco? ¿ Sí habrá forma de salir? 

Escribir para salvarme a mi misma.